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Test Eneagrama de Personalidad

  • andreagomezp
  • Sep 15, 2019
  • 15 min read

Después de realizar el Test Eneagrama de Personalidad me di cuenta que mi personalidad es tipo Nueve.





Tipo NUEVE

Tu puntuación en este apartado es de 8 puntos, el 89% del máximo posible (9)

EL PACIFICADOR

EL SANADOR

EL OPTIMISTA

EL RECONCILIADOR

EL CONSOLADOR

EL UTÓPICO

NADIE ESPECIAL

Se llama el pacificador al tipo Nueve porque ningún tipo se dedica más a la búsqueda de paz interior y exterior para sí mismo y para los demás. Suelen ser personas espirituales que anhelan la conexión con el cosmos y con los demás. Trabajan por mantener su paz mental así como por establecer la paz y la armonía en su mundo. Las preocupaciones que encontramos en el Nueve son las fundamentales de todo trabajo interior: permanecer despiertos frente a estar dormidos a nuestra verdadera naturaleza, paz contra sufrimiento, unión contra separación.

Lo irónico es que para ser un tipo tan orientado al mundo espiritual, el Nueve es el centro de la tríada del instinto, y potencialmente es el que está más en contacto con el mundo físico y con su cuerpo. La contradicción se resuelve cuando vemos que estas personas o bien están conectadas con sus cualidades instintivas y tienen un enorme poder elemental y magnetismo personal, o están desconectadas de sus fuerzas instintivas y, por lo tanto, separadas y lejanas, incluso podrían ser muy ligeras.

Para compensar la desconexión con sus energías instintivas, también se retiran a sus mentes y a sus fantasías emocionales (por eso a veces se pueden identificar erróneamente con el Siete, «tipo cerebral», o con el Dos y el Cuatro, «tipos de sentimientos»). Además, cuando están desequilibradas sus energías instintivas, usan esas energías en contra de sí mismos, reprimiendo su poder hasta tal punto que todo en su psique se vuelve estático e inerte. Cuando no se utiliza, esa energía se paraliza como un lago que en primavera se llena tanto que no permite la entrada del agua de los manantiales que lo surten. Pero cuando están en equilibrio con su centro instintivo y su energía, son como un gran río que lo lleva todo en su corriente sin esfuerzo.

Pero paradójicamente, el único tipo al que los Nueve no se parecen es el Nueve. Les aterra ser individuos aislados que deben hacerse valer contra los demás. Prefieren fundirse con otra persona o seguir calladamente sus ensoñaciones idílicas.

Los Nueve ilustran la tentación universal de pasar por alto los aspectos perturbadores de la vida y encontrar cierto grado de paz y bienestar insensibilizándose. Reaccionan al dolor y al sufrimiento tratando de vivir en un estado de apacibilidad prematura, ya sea de falsa consecución espiritual o de franca negación. Más que cualquier otro tipo ilustran la tendencia a huir de las paradojas y tensiones de la vida tratando de trascenderlas o buscando soluciones simples e indoloras a sus problemas. Centrar la atención en el lado agradable o placentero de la vida no está mal, lógicamente, lo que ocurre es que es un enfoque limitado y limitador de la vida. Los Nueve, en cambio, tienden a centrar la atención en el lado luminoso de la vida, para no perturbar su paz mental. Pero en lugar de negar el lado oscuro de la vida, deberían entender que las perspectivas que presentan todos los otros tipos también son ciertas; deben resistirse al deseo de escapar del mundo real a un «nirvana prematuro» o a la «luz blanca» de lo divino; deben recordar que la única forma de salir es pasar por el mundo real.

Pertenece a la TRÍADA DEL INSTINTO: Los tipos Ocho, Nueve y Uno procuran resistirse a la realidad (creando límites para el yo basados en tensiones físicas). Estos tipos tienden a tener problemas de agresividad y represión; bajo las defensas del ego llevan muchísima ira.


Tipo UNO

Tu puntuación en este apartado es de 10 puntos, el 67% del máximo posible (15)

EL REFORMADOR

EL MAESTRO

EL CRUZADO

EL MORALISTA

EL PERPECCIONISTA

EL ORGANIZADOR

Al tipo de personalidad Uno se le llama el reformador, porque estas personas creen tener una misión en la vida, lo que las lleva a desear mejorar el mundo de diversas formas, utilizando el grado de influencia que poseen. Se esfuerzan por superar la adversidad, sobre todo la adversidad moral, para que el espíritu humano brille y cambie las cosas. Trabajan por valores elevados, incluso a costa de grandes sacrificios personales.

Los Uno son personas de acción práctica; desean ser útiles en el mejor sentido de la palabra. En algún plano de la conciencia sienten que tienen que cumplir «una misión» en la vida, aunque sólo sea para hacer disminuir en lo posible la confusión que ven en su entorno. Si bien tienen claros sus propósitos, es característico en ellos que también crean que deben justificar sus actos ante sí mismos y, muchas veces, también ante los demás. Esta orientación los hace dedicar muchísimo tiempo a reflexionar sobre las consecuencias de sus actos, así como a evitar actuar contrariamente a sus convicciones. Debido a esto, suelen persuadirse de que son personas «cerebrales», racionales, que sólo actúan apoyadas en la lógica y la verdad objetiva. Pero el verdadero cuadro es algo diferente: en realidad son activistas que buscan una razón aceptable que justifique lo que creen que deben hacer. Son personas de instinto y pasión que emplean la convicción y los juicios para controlar y dirigir sus actos y a sí mismos.

Los Uno creen que ser estrictos consigo mismos (y, finalmente, llegar a ser «perfectos») los justifica a sus ojos y a los ojos de los demás. Pero al tratar de crear su propia marca de perfección suelen crear su infierno personal. Esta tendencia les hace difícil fiarse de su orientación interior, de la vida, en realidad, de modo que llegan a depender fuertemente de su superyó, una voz aprendida de su infancia, para que los guíe hacia el mayor bien que buscan con tanta pasión. Cuando están absolutamente cautivos de su personalidad, distinguen muy poco entre ellos y esa voz serena e implacable. El crecimiento para los Uno consiste entonces en separarse de esa voz y descubrir sus verdaderas fuerzas y limitaciones.

Pertenece a la TRÍADA DEL INSTINTO: Los tipos Ocho, Nueve y Uno procuran resistirse a la realidad (creando límites para el yo basados en tensiones físicas). Estos tipos tienden a tener problemas de agresividad y represión; bajo las defensas del ego llevan muchísima ira.


Tipo SIETE

Tu puntuación en este apartado es de 6 puntos, el 60% del máximo posible (10)

EL ENTUSIASTA

EL GENERALISTA

EL MULTITAREAS

EL NIÑO PRODIGIO

EL DILETANTE

EL ENTENDIDO

EL ESTIMULADOR

Se llaman entusiastas, este tipo de personalidad porque los Siete se entusiasman por casi todo lo que les atrae la atención. Asisten a la vida con curiosidad, optimismo y espíritu de aventura, como niños en una tienda de caramelos que miran el mundo con ilusionada expectación por todas las cosas buenas que van a experimentar. Son osados y alegres, y van en pos de lo que desean en la vida con animada resolución. Poseen una cualidad cuya mejor definición es la palabra yidish chutzpah, algo así como descaro.

Tienden a ser extraordinariamente prácticos y en cualquier momento están dedicados a una multitud de proyectos. Suelen pensar por adelantado; prevén los acontecimientos, generan ideas al vuelo y prefieren las actividades que les estimulan la mente, que a su vez generan más cosas para hacer y en las que pensar. No son necesariamente intelectuales ni estudiosos según ninguna definición estándar, aunque suelen ser inteligentes, muy leí dos y elocuentes. Su mente pasa con rapidez de una idea a la siguiente, lo cual los hace muy ocurrentes y capaces de sintetizar información. Los estimula el torrente de ideas y el placer de ser espontáneos; prefieren tener una visión amplia, global, y la emoción de las etapas iniciales del proceso creativo antes que la exploración de un solo tema en profundidad.

Suelen estar dotados de agilidad mental y de una excepcional capacidad para aprender rápido, ya se trate de información (idiomas, hechos y procedimientos) como de habilidades manuales; tienden a tener una excelente coordinación entre la mente y el cuerpo, y gran destreza manual (mecanografía. piano, tenis). Todo esto se combina para hacer de los Siete la quintaesencia de las personas renacentistas.

Paradójicamente, su curiosidad por una amplia variedad de temas y su capacidad para aprender rápido también pueden generarles problemas. Debido a su relativa facilidad para aprender muchas habilidades y técnicas diferentes, les resulta más difícil decidir qué trabajo o actividad hacer; por lo tanto, no siempre valoran sus capacidades como las valorarían si tuvieran que esforzarse para adquirirlas. Pero cuando están más equilibrados, su versatilidad, curiosidad y capacidad de aprendizaje pueden llevarlos a extraordinarias consecuciones.

Pertenece a LA TRIADA DEL PENSAMIENTO: Los tipos Cinco, Seis y Siete tienden a la ansiedad (experimentan falta de apoyo y orientación). Se entregan a comportamientos que ellos creen que van a mejorar su seguridad; bajo las defensas de su ego llevan muchísimo miedo.


Tipo TRES

Tu puntuación en este apartado es de 7 puntos, el 58% del máximo posible (12)

EL TRIUNFADO

REL MOTIVADOR

EL MODELO

EL DECHADO

EL COMUNICADOR

EL BUSCADOR DE ESTATUS

«EL MEJOR»

Se llama el triunfador a este tipo de personalidad porque cuando los tres están sanos, son verdaderamente capaces y triunfan en muchos aspectos tic la vida. Son las «estrellas» de la naturaleza humana, y la gente suele admirarlos por su estilo y sus logros personales. Saben lo agradable que es desarrollarse y aportar al mundo sus capacidades. También disfrutan motivando a los demás a consecuciones personales mayores de las que se creen capaces de realizar. Encarnan lo mejor de una cultura y los demás ven reflejados en ellos sus esperanzas y sueños.

Los Tres suelen tener éxito y caer bien porque, de todos los tipos, son los que más creen en ellos mismos y los más partidarios de desarrollar sus talentos y capacidades. Actúan como modelos y dechados debido a su extraordinaria encarnación de las cualidades que valora la sociedad. Cuando están sanos saben que vale la pena el esfuerzo de ser «lo mejor que pueden ser». El éxito en sus empresas estimula a los demás a trabajar en su propio desarrollo.

Los Tres desean hacer de sus vidas un éxito, comoquiera que defina el éxito su familia, su cultura y su esfera social. En algunas familias, éxito significa tener mucho dinero, una casa grandiosa, un coche nuevo y caro y otros símbolos de status social. Otras valoran las ideas, y para ellas éxito significa distinguirse en los mundos académico o científico. En otros círculos, éxito significa adquirir fama como actor, modelo, escritor o figura pública de algún tipo, tal vez como político. Una familia religiosa podría alentar a un hijo a hacerse sacerdote, pastor o rabino, puesto que estas profesiones tienen prestigio en su comunidad. Se defina como se defina el éxito, los Tres intentan ser personas notables en su familia y comunidad. No quieren ser un «don nadie».

Pertenece a LA TRIADA DEL SENTIMIENTO Y LAS EMOCIONES: Los tipos Dos, Tres y Cuatro están interesados en su imagen (apego al falso o supuesto yo de su personalidad). Creen que las historias sobre ellos y sus supuestas cualidades son su verdadera identidad; bajo las defensas de su ego llevan muchísima vergüenza.

📷

Tipo CUATRO

Tu puntuación en este apartado es de 4 puntos, el 57% del máximo posible (7)

EL INDIVIDUALISTA

EL ARTISTA

EL ROMÁNTICO

EL MELANCÓLICO

EL ESTETA

LA VÍCTIMA TRÁGICA

EL ESPECIAL

Se llaman el individualista a este tipo porque los Cuatro mantienen su identidad considerándose fundamentalmente diferentes a los demás. Creen ser distintos a los demás seres humanos y que, por lo tanto, nadie puede comprenderlos ni amarlos lo suficiente. Suelen pensar que poseen talentos únicos, dones especiales, fuera de serie, pero también que tienen desventajas o defectos únicos. Más que cualquier otro tipo, los Cuatro conocen muy bien sus diferencias y deficiencias personales y se centran en ellas.

Los Cuatro sanos son sinceros consigo mismos: reconocen todos sus sentimientos y son capaces de ver sus motivos, contradicciones y conflictos emocionales sin negarlos ni edulcorarlos. Es posible que no les guste lo que descubren, pero no intentan racionalizar sus estados; tampoco tratan de ocultarlos, ni a ellos mismos ni a los demás. Están dispuestos a revelar cosas muy personales que podrían ser vergonzosas, porque están resueltos a comprender la verdad de sus experiencias, para descubrir quiénes son y hacer las paces con su historia emocional. Esta capacidad también les permite resistir el sufrimiento con serena fuerza. El conocimiento de su naturaleza más oscura les hace más fácil procesar experiencias dolorosas que podrían abrumar a otros tipos.

Si bien es cierto que suelen sentirse diferentes de los demás, en realidad no desean estar solos. Es posible que en reuniones sociales se sientan incómodos o tímidos, pero desean intensamente conectar con personas que los comprendan, a ellos y a sus sentimientos. Los Cuatro son los «románticos» del eneagrama; ansían que entre alguien en su vida que valore su yo secreto, el que han sustentado y ocultado del mundo. Si pasa el tiempo y esa validación continúa inalcanzable, la persona Cuatro comienza a construirse la identidad en torno a lo distinta que es de los demás. Esa persona «distinta», por lo tanto, se consuela convirtiéndose en porfiada individualista: todo ha de hacerlo sola, a su manera, según sus normas o condiciones. El mantra del tipo Cuatro se convierte en «Yo soy yo. Nadie me comprende. Soy diferente y especial», al mismo tiempo que en secreto desea poder gozar de la soltura y seguridad de que disfrutan otros.

Es característico en los Cuatro tener problemas con una imagen propia negativa y una autoestima baja. Y tratan de compensarlo cultivando un yo de fantasía, una imagen idealizada que construyen ante todo en su imaginación. Un Cuatro que conocemos nos ha dicho que pasa la mayor parte de su tiempo libre escuchando música clásica imaginándose que es un excelente concertista de piano, estilo Vladimir Horowitz. Lamentablemente, su dedicación a practicar dista mucho de la de su imagen de fantasía, y suele pasarlo muy mal cuando le piden que toque. Si bien sus dotes reales no son pocas, son causa de vergüenza.

Pertenece a LA TRIADA DEL SENTIMIENTO Y LAS EMOCIONES: Los tipos Dos, Tres y Cuatro están interesados en su imagen (apego al falso o supuesto yo de su personalidad). Creen que las historias sobre ellos y sus supuestas cualidades son su verdadera identidad; bajo las defensas de su ego llevan muchísima vergüenza.


Tipo CINCO

Tu puntuación en este apartado es de 5 puntos, el 56% del máximo posible (9)

EL INVESTIGADOR

EL PENSADOR

EL INNOVADOR

EL ESPECIALISTA

EL RADICAL

EL EXPERTO

EL OBSERVADOR

Se llama el investigador a este tipo de personalidad porque, más que cualquiera de los demás tipos, los Cinco desean descubrir por qué las cosas son como son. Desean entender por qué funciona el mundo, ya se trate del cosmos, el mundo microscópico, los reinos animal, vegetal y mineral o el mundo interior de su imaginación. Siempre están investigando, haciendo preguntas y ahondando en las cosas. No aceptan opiniones ni doctrinas recibidas; sienten una fuerte necesidad de examinar por sí mismos la verdad de todas las suposiciones.

Tras esta implacable búsqueda de conocimiento se ocultan profundas inseguridades respecto a su capacidad para funcionar bien en el mundo. Los Cinco creen que no tienen la capacidad para hacer las cosas tan bien como los demás. Pero en lugar de ocuparse directamente en las actividades que podrían fortalecer su seguridad en sí mismos, «retroceden» en sus mentes hasta donde se sienten más capaces. Creen que desde la seguridad de sus mentes finalmente entenderán cómo se hacen las cosas para algún día volver al mundo.

Dedican muchísimo tiempo a observar y contemplar, a escuchar los sonidos del viento o de un sintonizador, o a tomar apuntes sobre las actividades del hormiguero del jardín. Cuando se sumergen en sus observaciones, comienzan a interiorizar sus conocimientos y adquieren una sensación de seguridad en sí mismos. También podrían tropezarse con una nueva e interesante información o hacer combinaciones nuevas y creativas (tocar una pieza de música basándose en grabaciones de sonidos del viento y el agua). Cuando logran verificar sus observaciones, o ven que otros comprenden su trabajo, su competencia queda confirmada y se cumple su deseo básico («Sabes de qué hablas»).

Pertenece a LA TRIADA DEL PENSAMIENTO: Los tipos Cinco, Seis y Siete tienden a la ansiedad (experimentan falta de apoyo y orientación). Se entregan a comportamientos que ellos creen que van a mejorar su seguridad; bajo las defensas de su ego llevan muchísimo miedo.


Tipo OCHO

Tu puntuación en este apartado es de 4 puntos, el 40% del máximo posible (10)

EL DESAFIADOR

EL LÍDER

EL PROTECTOR

EL PROVEEDOR

EL EMPRESARIO

EL INCONFORMISTA

LA ROCA

Se llama el desafiador a este tipo de personalidad porque, más que ningún otro tipo, a los Ocho les encanta aceptar retos así como dar a otros la oportunidad de que los desafíen a superarse de alguna manera. Tienen carisma, además de las capacidades físicas y psíquicas para convencer a la gente de que los siga en todo tipo de empresas, ya se trate de iniciar un negocio, reconstruir una ciudad, llevar una casa, hacer una guerra o firmar la paz.

Los Ocho no desean que nadie los controle ni tenga poder sobre ellos (su miedo básico), ya se trate de poder psicológico, sexual, social o económico. En gran parte su comportamiento se basa en el deseo de conservar y aumentar el poder que tienen durante el mayor tiempo posible. Un Ocho podría ser general o jardinero, propietario de una empresa pequeña o magnate, madre de familia o superiora de una comunidad religiosa; no importa: estar al mando y dejar su sello en su entorno es especialmente característico de ellos.

Son los verdaderos «individuos duros» del eneagrama. Más que cualquier otro tipo, son autónomos; desean ser independientes y se resisten a deberle algo a alguien. Suelen negarse a acatar las convenciones sociales y son capaces de desafiar el miedo, la vergüenza y la inquietud por las consecuencias de sus actos. Aunque normalmente saben lo que se piensa de ellos, no se dejan desviar por las opiniones de los demás. Se ocupan de sus asuntos con una férrea determinación que inspira respeto e incluso intimida.

Aunque hasta cierto punto temen el daño físico, muchísimo más importante es su temor a perder su poder o ser dominados de alguna forma. Son extraordinariamente resistentes, capaces de recibir bastante castigo físico sin quejarse, lo cual es una virtud de doble filo opuesto que con frecuencia dan por descontada su salud y vitalidad y también restan importancia a la salud y bienestar de los demás. Sin embargo, temen terriblemente las heridas emocionales y están dispuestos a emplear su fuerza física para proteger sus sentimientos y mantener a los demás a una distancia emocional prudente. Pero bajo la fachada de dureza hay vulnerabilidad, aunque bien cubierta por una armadura emocional.

Pertenece a la TRÍADA DEL INSTINTO: Los tipos Ocho, Nueve y Uno procuran resistirse a la realidad (creando límites para el yo basados en tensiones físicas). Estos tipos tienden a tener problemas de agresividad y represión; bajo las defensas del ego llevan muchísima ira.


Tipo DOS

Tu puntuación en este apartado es de 4 puntos, el 33% del máximo posible (12)

EL AYUDADOR

EL ALTRUISTA

EL AMANTE

EL CELADOR

EL COMPLACIENTE

EL PERMISOR

EL AMIGO ESPECIAL

Se llama el ayudador a este tipo porque las personas que pertenecen a él son o bien auténticamente serviciales con los demás o, cuando están menos sanas, les interesa muchísimo considerarse como tales. Ser generosas y desvivirse por los demás las hace pensar que su forma de ser es la más preciosa y la que tiene más sentido. El cariño e interés que sienten, y el verdadero bien que hacen, les alegra el corazón y hace que se sientan valiosas. Los Dos están muy interesados en lo que ellos consideran las cosas realmente buenas de la vida: el amor, la intimidad y la comunicación, la generosidad, la familia y la amistad.

El desarrollo interior de los Dos, no obstante, podría verse limitado por su lado oscuro: orgullo, autoengaño, tendencia a meterse demasiado en la vida de los demás y de manipular para satisfacer sus necesidades emocionales. El trabajo de transformación supone entrar en nuestro lado oscuro, y esto va bastante en contra de la estructura de la personalidad del tipo

El problema es que anteponer a los demás les produce una rabia y un resentimiento secretos, sentimientos que se esfuerzan por reprimir y negar. De todos modos, finalmente esos sentimientos harán erupción de diversas maneras, lo cual afectará negativamente en las relaciones de los Dos y revelará la falsedad de muchas de sus afirmaciones sobre sí mismos y sobre la profundidad de su amor.

Dada esa dinámica interior, los Dos aprenden a arreglárselas con sus sentimientos negativos concentrándose en los demás, esforzándose por agradarles y ayudarlos. Sin embargo, cuanto más conflictivo fue su pasado más rechazo van a esperar, y más se desesperarán por inducir una reacción positiva. En último término, harán casi cualquier cosa por obtener algún signo, alguna señal, de que son amados.

Pertenece a LA TRIADA DEL SENTIMIENTO Y LAS EMOCIONES: Los tipos Dos, Tres y Cuatro están interesados en su imagen (apego al falso o supuesto yo de su personalidad). Creen que las historias sobre ellos y sus supuestas cualidades son su verdadera identidad; bajo las defensas de su ego llevan muchísima vergüenza.


Tipo SEIS

Tu puntuación en este apartado es de 3 puntos, el 27% del máximo posible (11)

EL LEAL

EL GUARDIÁN

EL FIEL CREYENTE

EL ESCÉPTICO

EL APAGAFUEGOS

EL TRADICIONALISTA

EL INCONDICIONAL

Se llama leal a este tipo de personalidad porque, de todos ellos, los Seis son los más leales a sus amigos y fieles a sus creencias. Se hundirán con el barco y perseverarán en las relaciones de todas clases mucho más tiempo que la mayoría de los otros tipos. También son leales a ideas, sistemas y credos, incluso a la creencia de que hay que poner en duda o desafiar toda idea o autoridad. En realidad, no todos los Seis se llevan bien con las cosas como están; sus ideas podrían ser rebeldes y antiautoritaristas e incluso revolucionarias. En todo caso, van a luchar por sus creencias con más fiereza con la que luchan por sí mismos, y defenderán su comunidad o familia con más tenacidad que con la que se defienden ellos.

El motivo de que sean tan leales es que no desean ser abandonados ni quedar sin apoyo (su miedo básico). Así, el problema principal para el tipo Seis es la falta de seguridad o confianza en sí mismo. Llegan a creer que no poseen los recursos internos para hacer frente solos a los desafíos y caprichos de la vida, por lo cual, para orientarse, dependen cada vez más de estructuras, aliados, creencias y apoyos exteriores. Si no existen las estructuras convenientes, contribuyen a crearlas y mantenerlas.

El Seis es el primer tipo de la tríada del pensamiento, lo cual significa que estas personas tienen la mayor dificultad para conectar con su orientación interior; en consecuencia, no se fían de sus mentes ni juicios. Esto no significa que no piensen; por el contrario, piensan, y se preocupan, ¡muchísimo! También temen tomar decisiones importantes, aunque al mismo tiempo se resisten a que otra persona las tome por ellos. Desean evitar que las controlen, pero también temen asumir responsabilidades que pudieran colocarlas en la línea de fuego. (El viejo adagio japonés, «La hoja de hierba que crece demasiado alta la cortan», alude a esta idea.)

Los Seis son conscientes de sus ansiedades en todo momento, y siempre buscan maneras de construirse baluartes de «seguridad social» para protegerse de ellas. Si se creen con respaldo suficiente son capaces de avanzar con cierto grado de confianza; pero si el respaldo se desmorona, la ansiedad y las dudas los invaden y se reactiva su miedo básico («¡Estoy solo! ¿Qué puedo hacer ahora?»). Una buena pregunta para este tipo podría ser, por lo tanto: «¿Cuándo voy a saber si tengo suficiente seguridad?», o, si vamos al fondo: «¿Qué es la seguridad?». Sin la orientación interior esencial y la profunda percepción de apoyo que da, los Seis están en un eterno esfuerzo por encontrar terreno firme.

Pertenece a LA TRIADA DEL PENSAMIENTO: Los tipos Cinco, Seis y Siete tienden a la ansiedad (experimentan falta de apoyo y orientación). Se entregan a comportamientos que ellos creen que van a mejorar su seguridad; bajo las defensas de su ego llevan muchísimo miedo.


 
 
 

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